Una reforma integral empieza por vaciar la vivienda hasta la estructura y termina cuando la última luminaria está colocada y probada. Entre medias hay demoliciones, redistribución de tabiques, instalaciones nuevas de fontanería y electricidad, aislamiento, carpinterías, pavimentos, alicatados y pintura, y todo tiene un orden que no admite atajos. En Paterna la mayoría de los pisos que reformamos tienen entre cuarenta y setenta años: instalaciones agotadas, cocinas cerradas, pasillos largos y baños pequeños con bañera. Nuestro trabajo es convertir esa planta en la casa que usted necesita hoy, con un proyecto medido, un presupuesto por partidas que puede leer y comparar, un jefe de obra que le atiende y un calendario que se cumple. Gestionamos la licencia, la comunidad y el contenedor, y le entregamos la obra limpia y con las instalaciones legalizadas. Así trabaja Socon Valencia en cada una de sus reformas integrales.
Paterna reúne en un mismo término tres formas de vivir. El casco, con la Torre y el barrio de cuevas excavadas en la roca que todavía se habitan y se rehabilitan con criterios de humedad y ventilación muy particulares. Los barrios de bloques de los años setenta y ochenta, como Alborgí o Campamento, con pisos de sesenta a noventa metros que se redistribuyen y se aíslan. Y las urbanizaciones de chalets de La Cañada, Terramelar, Valterna o Lloma Llarga, con viviendas unifamiliares de dos y tres alturas, parcela y garaje, donde se pide aislar fachada y cubierta, cambiar carpinterías, abrir la cocina al comedor y rehacer baños que se quedaron en los ochenta. El acceso en obra es cómodo en las urbanizaciones y hay que planificarlo en el casco, con calles estrechas y en pendiente hacia el río.
La dirección de cada una y cómo llegar.
Lo mismo que verás desglosado, partida a partida, en el presupuesto.
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