¿Qué daños son más habituales en los edificios de la provincia?
Los que trae el agua. En fachadas, fisuras y revestimientos que dejan pasar la lluvia batiente, y frentes de forjado y balcones con la armadura oxidada que empuja y desprende el hormigón, algo que el salitre acelera cerca de la costa. En cubiertas, tejas o pizarras desplazadas, limas y canalones que rebosan y encuentros con chimeneas mal sellados. En galerías, madera podrida y vidrios sueltos. Dentro, bajantes antiguas, a veces de fibrocemento, y humedades en portales y sótanos. La inspección previa los localiza y el presupuesto prioriza lo que compromete la seguridad o deja pasar el agua.
¿Hay ayudas para rehabilitar un edificio en Galicia?
Sí, aunque cambian de un año a otro. En Galicia buena parte de las convocatorias de rehabilitación las gestiona el Instituto Galego de Vivenda e Solo, y suelen apoyar las mejoras de eficiencia energética, la conservación de fachadas y cubiertas y la accesibilidad. Casi todas piden documentación técnica previa, certificado energético antes y después de la obra y un presupuesto desglosado, y algunas exigen que los trabajos no hayan empezado al solicitarlas. Al planificar la obra revisamos con el administrador qué convocatoria está abierta y preparamos con el técnico la documentación que pide.
¿Cómo se instala un ascensor en un edificio que no lo tiene?
Primero se estudia dónde cabe: en el hueco de la escalera, en un patio interior o adosado a la fachada, cada opción con sus condiciones de proyecto, estructura y licencia. La Ley de Propiedad Horizontal facilita el acuerdo para las obras de accesibilidad y, en algunos supuestos, las hace obligatorias para la comunidad cuando las piden vecinos mayores o con discapacidad. Con el técnico preparamos el estudio de viabilidad y el proyecto, y en el presupuesto por partidas separamos obra civil, estructura, el propio ascensor y la adaptación de rellanos y portal, para que la junta vea qué supone cada parte.
¿En qué zonas trabajan?
Trabajamos en A Coruña y su área, con Oleiros, Culleredo, Cambre, Arteixo y Sada, y en Betanzos. En el resto de la provincia, en Carballo, Ferrol, Narón, Santiago de Compostela y Ribeira, estudiamos cada encargo según la distancia y el alcance de los trabajos antes de comprometer un calendario. Medimos y revisamos siempre sobre el terreno, en la propia vivienda, comunidad o local, porque un presupuesto por partidas no se puede hacer a distancia. Para una obra en otro municipio de la provincia, cuéntenos dónde está y qué quiere hacer, y le diremos con franqueza si podemos atenderla.