Rehabilitar un edificio empieza casi siempre por un informe: la inspección técnica que exige la administración a partir de cierta antigüedad, una humedad que baja por varios pisos o un desprendimiento en fachada que obliga a actuar. A partir de ahí la comunidad tiene que decidir con un presupuesto que entienda: por eso desglosamos por partidas fachada, cubierta, patios de luces, bajantes, portal, escalera e instalaciones comunes, con la medición y las calidades de cada una. En Sóller y en el resto de la isla rehabilitamos fincas antiguas con miradores y molduras, bloques de los años sesenta con aplacados sueltos o revocos fisurados y edificios de costa castigados por el salitre. Coordinamos con el técnico de la comunidad, gestionamos la ocupación de vía pública y los andamios y planificamos la obra para molestar lo menos posible a quien vive dentro. La rehabilitación de edificios la ejecuta Marlex con equipo propio y un jefe de obra que informa al administrador.
Sóller ocupa un valle cerrado de la Serra de Tramuntana, con el pueblo en el centro, el Port de Sóller en la costa y los núcleos de Biniaraix y L'Horta entre huertos de naranjos. El casco reúne casas de piedra y un conjunto de edificios modernistas de principios del siglo XX, en la plaza y en la Gran Via, con fachadas y elementos protegidos. La humedad es el rasgo del valle: los muros de piedra absorben, las cubiertas de teja envejecen y los cierres de madera sufren, así que toda reforma empieza por el tratamiento de humedades y la ventilación. En el Port se reforman apartamentos de segunda residencia castigados por el salitre. El túnel y el tren conectan con Palma, pero el acceso a las casas del valle es a menudo por caminos estrechos, y la logística de la obra se planifica antes de presupuestar.
Lo mismo que verás desglosado, partida a partida, en el presupuesto.
Cuéntanos tu proyecto y te llamamos hoy mismo.
¿Cuál es tu nombre y teléfono?