Rehabilitar un edificio empieza casi siempre por un informe: la inspección técnica que exige la administración a partir de cierta antigüedad, una humedad que baja por varios pisos o un desprendimiento en fachada que obliga a actuar. A partir de ahí la comunidad tiene que decidir con un presupuesto que entienda: por eso desglosamos por partidas fachada, cubierta, patios de luces, bajantes, portal, escalera e instalaciones comunes, con la medición y las calidades de cada una. En Llucmajor y en el resto de la isla rehabilitamos fincas antiguas con miradores y molduras, bloques de los años sesenta con aplacados sueltos o revocos fisurados y edificios de costa castigados por el salitre. Coordinamos con el técnico de la comunidad, gestionamos la ocupación de vía pública y los andamios y planificamos la obra para molestar lo menos posible a quien vive dentro. La rehabilitación de edificios la ejecuta Marlex con equipo propio y un jefe de obra que informa al administrador.
Llucmajor es uno de los municipios más extensos de Mallorca y tiene dos realidades muy distintas. El casco de Llucmajor, en el interior, con casas de pueblo de dos plantas, fachadas de marés, portales de arco y corrales traseros que se convierten en patios y cocinas abiertas. Y la costa: s'Arenal, con bloques de apartamentos de los años sesenta y setenta que se reforman enteros, y las urbanizaciones de Cala Blava, Badia Blava, Badia Gran y Sa Torre, con chalets de segunda residencia sobre roca, a los que el salitre y el sol castigan terrazas, carpinterías y piscinas. En el pueblo, la reforma respeta la fachada y aprovecha la altura; en la costa se renuevan instalaciones, se cambian carpinterías y se impermeabilizan cubiertas y terrazas. Es una de las zonas del suroeste donde más trabajamos.
La dirección de cada una y cómo llegar.
Lo mismo que verás desglosado, partida a partida, en el presupuesto.
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