Una casa se reforma de fuera hacia dentro: primero la cubierta y la envolvente, que son lo que la protege, y después las instalaciones y los acabados. En reformas de casas en Almassora empezamos por ahí, porque en la provincia conviven tres tipos de casa muy distintos y cada una pide una obra diferente. Las casas de pueblo de la Plana, con fachada estrecha, corral al fondo y forjados de vigueta, suelen necesitar resolver la humedad por capilaridad en la planta baja, abrir luz al centro de la casa y renovar la cubierta de teja. Los chalets de la costa y de las urbanizaciones piden aislamiento, carpinterías que aguanten el salitre y terrazas bien impermeabilizadas. Y las casas de piedra del interior exigen respetar muros gruesos y madera. En Almassora hemos trabajado en todas ellas. Proyectos La Plana planifica la obra completa con un único responsable que sabe cómo se construyó cada tipo de casa.
Almassora vive entre Castellón y el río Millars, y esa posición explica su parque de viviendas. El casco antiguo, en torno a la plaza Mayor, mantiene la casa de pueblo de la Plana: fachada estrecha, planta baja de techos altos, escalera al fondo y corral, con muros de mampostería que absorben humedad del terreno. Es la reforma más frecuente que hacemos aquí: resolver la capilaridad, abrir luz al interior y renovar cubiertas de teja. Los bloques de los años setenta y ochenta, levantados para quienes trabajaban en la cerámica y en la industria del entorno, piden instalaciones nuevas y baños. La playa de Almassora, con su paseo, sus chalets y sus adosados, es segunda residencia que cada vez más se convierte en primera, y ahí la obra es aislar, cambiar carpinterías por otras que aguanten el salitre y adaptar terrazas. La ermita de Santa Quitèria y el paraje del Millars marcan un entorno rural con casas de campo que también reformamos.
Lo mismo que verás desglosado, partida a partida, en el presupuesto.
Trabajamos en Almassora y alrededores.
Cuéntanos tu proyecto y te llamamos hoy mismo.
¿Cuál es tu nombre y teléfono?