La cocina concentra más instalaciones que cualquier otra estancia: agua, desagüe, gas o inducción, extracción y una docena de tomas eléctricas que tienen que quedar donde va cada electrodoméstico. Por eso una reforma de cocina se diseña antes sobre plano, con las medidas reales y el mobiliario decidido, para que albañilería, fontanería y electricidad preparen exactamente lo que el montador necesita. En Pollença es habitual abrir la cocina al salón o ganar espacio con la galería, lo que exige comprobar qué tabiques cargan y por dónde sale la ventilación del extractor. Nuestro presupuesto separa obra, instalaciones, revestimientos, mobiliario y encimera para que usted sepa qué paga en cada capítulo y pueda decidir calidades. Ejecutamos con el equipo propio y coordinamos la entrega de muebles y electrodomésticos para que no haya semanas muertas. Las reformas de cocinas en Pollença las plantea y ejecuta Marlex desde Palma.
Pollença cierra el norte de la isla, con el pueblo al pie del Calvari, el Port de Pollença en la bahía y Cala Sant Vicenç al otro lado de la sierra. El casco es de casas de piedra de dos y tres plantas, calles empinadas y patios interiores, con protección de fachadas y una estética que el ayuntamiento cuida; muchas están en manos de propietarios extranjeros que las usan parte del año. En el Port dominan apartamentos y chalets de segunda residencia de los años setenta a noventa, con el salitre como enemigo de carpinterías, barandillas y terrazas. Las reformas más habituales son casas de pueblo completas —humedades, cubiertas de teja, instalaciones, baños y cocina— y renovaciones de apartamentos junto al mar, planificadas fuera de temporada y con el propietario informado a distancia. Es la zona más alejada de nuestra base en Palma, y por eso agrupamos visitas y organizamos la obra por fases.
La dirección de cada una y cómo llegar.
Lo mismo que verás desglosado, partida a partida, en el presupuesto.
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