Reformar un piso tiene una condición que no tiene una casa: se hace dentro de una comunidad, con vecinos arriba y abajo, un ascensor que no admite escombros y un horario de obra que hay que respetar. En Inca el parque de pisos va de los bloques de los años sesenta y setenta, con instalaciones agotadas y tabiques de ladrillo hueco, a fincas más antiguas con techos altos y forjados de vigueta que conviene revisar antes de cambiar la distribución. Le ayudamos a informar a la comunidad, tramitamos la licencia municipal, protegemos las zonas comunes y organizamos la retirada diaria de escombros. El presupuesto por partidas recoge demoliciones, instalaciones, albañilería, pavimentos, carpintería y pintura con sus mediciones, y la obra se planifica por fases para que usted sepa qué semana pasa qué. Las reformas de pisos en Inca son el trabajo diario del equipo propio de Marlex en la isla.
Inca es la capital del Raiguer y la ciudad del calzado, con fábricas y talleres que han marcado su trazado y una vida comercial propia alrededor del mercado de los jueves y del Dijous Bo. El parque de viviendas mezcla casas de pueblo de dos plantas en el casco, con fachadas de piedra y corral, edificios de pisos de los años sesenta y setenta en los ensanches y antiguas naves y talleres que se convierten en vivienda o local. Las reformas más frecuentes son las de casas de pueblo enteras —instalaciones, humedades, cubiertas de teja, cocina y baños— y las de pisos en bloques con instalaciones agotadas. El tren y la autopista conectan con Palma en poco más de media hora, lo que permite atender obras aquí con el mismo equipo propio y la misma planificación por partidas que en la capital.
Lo mismo que verás desglosado, partida a partida, en el presupuesto.
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