¿Desde dónde trabaja SBV Reformas y hasta dónde llega?
La oficina está en Gamonal, en Burgos capital, y el trabajo habitual es la ciudad y los pueblos de su alfoz: Villagonzalo Pedernales, Villalbilla de Burgos, Alfoz de Quintanadueñas, Sarracín, Villariezo, Cardeñadijo, Castrillo del Val, Modúbar de la Emparedada, Tardajos, Buniel, Ibeas de Juarros, Cardeñajimeno y Quintanilla Vivar. Es una decisión pensada: seguir una reforma supone pasar por ella a menudo, y quedarse cerca permite hacerlo sin que los desplazamientos encarezcan la obra. Si su vivienda está en otro punto de la provincia, díganos el municipio y el tipo de trabajo: estudiamos antes cada caso y le contestamos con claridad si podemos llevarlo, sin dar la visita por hecha.
¿Qué cambia entre reformar un piso de la ciudad y una casa del alfoz?
Cambia cómo está hecha la vivienda y qué pide primero. En la ciudad casi todo son pisos: los del centro histórico, con edificios antiguos y accesos complicados; los bloques de Gamonal y Capiscol de los años sesenta y setenta, con instalaciones de origen y a menudo calefacción comunitaria; y los más recientes de Villímar o la Zona Norte, que piden sobre todo acabados. En el alfoz hay dos mundos: urbanizaciones de adosados y chalés de las últimas décadas, en las que pesan la caldera, el aislamiento y la primera renovación de baños y cocina, y casas de pueblo de piedra o adobe, en las que mandan la cubierta, los muros y la humedad. Por eso la propuesta se hace después de ver la casa, no antes.
¿Hace falta licencia para reformar una vivienda en Burgos?
Depende de la obra y del municipio. El Ayuntamiento de Burgos y los de cada pueblo del alfoz tramitan las obras de su término, unas con comunicación o declaración responsable y otras con licencia: no es lo mismo cambiar los acabados de una cocina que redistribuir una vivienda, tocar un muro de carga o actuar en la fachada o la cubierta. A eso se suma, si hace falta, el permiso para ocupar la acera con un contenedor o un andamio, y en un edificio de vecinos, la comunicación a la comunidad. En la visita le indicamos qué trámite corresponde a su caso y ante qué ayuntamiento se presenta, y lo dejamos anotado en el presupuesto para que no aparezca a mitad de obra.
¿Se puede reformar una vivienda en el centro histórico de Burgos?
Sí, con algunas condiciones. En el centro histórico, alrededor de la catedral, del Espolón y de la Plaza Mayor, hay edificios protegidos y criterios sobre fachadas, carpinterías, colores y cubiertas, y cualquier cambio que se vea desde la calle pasa por el ayuntamiento. En el interior la libertad suele ser mayor, aunque conviene confirmarlo en cada edificio. Lo que más pesa en el centro es la logística: calles peatonales o estrechas, edificios sin ascensor o con escaleras angostas y horarios de carga y descarga, que obligan a organizar con tiempo cómo entra el material y cómo sale el escombro. Hemos trabajado en esta zona, en una cafetería junto a la catedral, y lo revisamos todo en la visita antes de fijar el calendario.
¿Cómo se acaba con las humedades y la condensación de una casa?
Averiguando primero de qué tipo son, porque cada una se trata de forma distinta. La condensación aparece en esquinas, techos y marcos de ventana de las viviendas frías y poco ventiladas, y en los inviernos de Burgos es muy común en pisos sin aislar; se resuelve aislando los muros a fachada, cambiando las ventanas y extrayendo el aire húmedo de baños y cocina. La humedad que sube del terreno, típica de las casas de pueblo de piedra o adobe del alfoz, se combate alejando el agua del pie del muro y con revestimientos que transpiren. Y la que entra por la cubierta o la fachada exige reparar el exterior antes de tocar el interior. Pintar encima sin conocer la causa solo la tapa un tiempo.
¿Quién visita la vivienda y prepara el presupuesto?
Santiago, el titular de SBV Reformas. Es quien va a ver la vivienda, la mide, revisa instalaciones, calefacción y humedades y escucha lo que usted quiere hacer, y con eso prepara el presupuesto por partidas, que le hace llegar a los dos o tres días de la visita. La misma persona lleva después la obra con su equipo, de modo que lo que se acordó al ver la casa es lo que luego se hace, y usted tiene un único interlocutor de principio a fin. Va al grano: le dirá con franqueza qué conviene hacer, qué puede esperar y qué no. Si algo cambia durante la obra, se lo explica antes de seguir.
¿Cuánto cuesta una reforma integral en Burgos?
No hay una cifra que valga para todas las viviendas: un piso de Gamonal con las instalaciones de origen, un adosado del alfoz que pide caldera, baños y cocina, y una casa de piedra de Tardajos con la cubierta cansada no se parecen en nada aunque tengan la misma superficie. Pesan el estado de la fontanería, la electricidad y la calefacción, si hay que redistribuir o tocar muros, las humedades que haya que resolver, el aislamiento y las ventanas, los acabados que se elijan, los accesos y lo que aparezca al abrir. Por eso la cifra llega después de la visita: medimos, vemos cómo está la casa y redactamos el presupuesto por partidas, cada una con lo que comprende, para que sepa qué paga en cada parte.