Gijón, Oviedo y Avilés crecieron con la industria, y muchos de sus barrios —El Llano, La Calzada o Pumarín en Gijón, Otero o Ventanielles en Oviedo, La Magdalena o Versalles en Avilés— están hechos de bloques de pisos de los años sesenta y setenta que conservan la distribución y las instalaciones con las que se entregaron: pasillos largos, cocinas cerradas, tuberías antiguas, un cuadro eléctrico que se queda corto y ventanas que dejan pasar el frío y la humedad. Reformar uno de ellos pide pensar también en el edificio: hay elementos comunes que no se tocan sin permiso, horarios de ruido, un portal que hay que proteger y vecinos que agradecen que la obra se lleve con orden. Nuestras reformas de pisos en Avilés empiezan con una visita en la que Juan mide, revisa instalaciones, ventanas y posibles condensaciones, y escucha cómo quiere vivir el piso: abrir la cocina al salón, ganar un dormitorio o renovar baño y calefacción. En dos o tres días recibe el presupuesto por partidas, y le indicamos qué trámite exige el ayuntamiento y qué conviene comunicar a la comunidad. Tabilec trabaja así en los pisos de todo el centro de Asturias.
Avilés se asienta junto a su ría, con un casco histórico de calles con soportales y casas de varias alturas, y una ciudad que se multiplicó con la industria del acero en la segunda mitad del siglo pasado. De esa expansión vienen barrios de pisos como La Magdalena, Versalles o Llaranes, con viviendas que hoy piden instalaciones nuevas, baños, cocinas y ventanas que aíslen. En el casco histórico, lo que se ve desde la calle tiene condiciones y se consulta antes con el ayuntamiento. La humedad de la ría y la lluvia hacen que la ventilación de baños y cocinas y el tratamiento de las paredes frías sean parte habitual de la obra.
La dirección de cada una y cómo llegar.
Trabajamos en Avilés y alrededores.
Cuéntanos tu reforma y te llamamos hoy mismo, sin compromiso.
¿Cuál es tu nombre y teléfono?