La mayoría de los asturianos del área central vive en un piso, y casi todos esos pisos tienen detrás la historia de una época concreta. En Gijón, el ensanche guarda edificios antiguos con patio y escalera común, y barrios como El Llano, La Calzada o Pumarín crecieron con bloques de cocina cerrada, baño pequeño y ventanas de aluminio sin aislamiento; en Cimadevilla quedan casas estrechas de pocas alturas. En Oviedo, el centro convive con barrios como Otero, Ventanielles o Pumarín, y La Corredoria suma pisos más recientes que ya piden poner al día alguna instalación. En Avilés, La Magdalena, Versalles o Llaranes crecieron al ritmo de la industria, y en Lugones, Pola de Siero o Langreo conviven pisos de distintas décadas. En todos ellos la obra se organiza con la comunidad: cómo sube el material, dónde va el contenedor, qué horarios se respetan y qué elementos son comunes. Antes de proponer una distribución comprobamos qué tabiques se pueden tocar, por dónde van bajantes y conductos, cómo se ventila la vivienda y en qué estado está el cuadro eléctrico. Las reformas de pisos en Langreo de Tabilec salen de esa visita, con un presupuesto por partidas.
Langreo es el corazón del valle del Nalón, con Sama, La Felguera y Ciaño repartidos a lo largo del río, y debe su forma al carbón y a las fábricas que levantaron barriadas para los trabajadores. Esos pisos, de distribución sencilla y a menudo sin ascensor, piden hoy baños más cómodos, cocinas al día, electricidad nueva y ventanas que aíslen. En las laderas del valle hay casas de piedra donde la humedad del terreno y el estado del tejado se miran primero. Es un valle húmedo, de inviernos con poco sol, en el que una buena calefacción y un buen aislamiento cambian la vida en casa.
La dirección de cada una y cómo llegar.
Lo mismo que verás desglosado, partida a partida, en el presupuesto.
Trabajamos en Langreo y alrededores.
Cuéntanos tu proyecto y te llamamos hoy mismo.
¿Cuál es tu nombre y teléfono?