La cocina reúne en pocos metros casi todas las instalaciones de la casa, y en Asturias es además la estancia donde más vapor se produce en una vivienda que ya convive con la humedad. En los pisos de barrio de Gijón, Oviedo o Avilés es habitual la cocina cerrada y alargada, con la galería al patio donde se tiende y donde a veces está la caldera, y con una instalación eléctrica que no está pensada para un horno, una placa de inducción y un lavavajillas a la vez. En las casas de aldea la cocina suele ser amplia, con muros gruesos, suelos irregulares y, a menudo, una vieja cocina de leña que hay que decidir si se conserva. La extracción importa en cualquiera de ellas: una campana que saque los humos y el vapor al exterior evita grasa en los muebles y condensación en las paredes, y en un clima tan húmedo se nota todavía más. Al reformar se rehacen la fontanería y los desagües, se crean circuitos eléctricos propios para los aparatos de más consumo, se decide si se abre al salón o se gana una península, y se eligen muebles y encimera a la medida del espacio. Las reformas de cocinas en Castrillón de Tabilec parten de medir la cocina y ver por dónde puede salir el conducto.
Castrillón asoma al Cantábrico en la margen izquierda de la ría avilesina; su capital es Piedras Blancas y su arenal más conocido, el de Salinas. La vivienda va del piso de comunidad en los núcleos al apartamento de playa y a la casa de aldea de las parroquias del interior. Los pisos más antiguos suelen pedir una renovación completa de instalaciones, baño y cocina, y los apartamentos junto a la playa, ponerse al día tras años de uso de temporada. La primera línea de costa castiga balcones, barandillas y ventanas, por lo que esos materiales se eligen pensando en el viento y la sal.
La dirección de cada una y cómo llegar.
Lo mismo que verás desglosado, partida a partida, en el presupuesto.
Cuéntanos tu proyecto y te llamamos hoy mismo.
¿Cuál es tu nombre y teléfono?