¿Desde dónde trabaja Castanedo y hasta dónde llega?
La base está en Maliaño, junto a Santander, y el trabajo habitual sigue la autovía de la costa: Torrelavega y Piélagos, Santander y los municipios de la bahía —Santa Cruz de Bezana, Camargo y El Astillero— y, hacia el este, la Cantabria oriental, de Solares y Colindres a Laredo, Santoña, Noja y Castro Urdiales. Para una obra en Campoo, en Liébana, en los valles del interior o en la costa occidental, díganos el municipio y el tipo de trabajo: estudiamos cada caso antes de concertar la visita y le contestamos con claridad si podemos llevarlo. Seguir una reforma supone estar en ella a menudo, y la distancia pesa a la hora de comprometer fechas que se puedan cumplir.
¿Qué cambia entre reformar en la costa y en el interior de Cantabria?
Cambia sobre todo a qué se enfrenta la casa. En la costa, de Santander a Castro Urdiales, el enemigo es la humedad casi constante y, en primera línea, el salitre: pesan la ventilación, las carpinterías y los herrajes resistentes, la protección de barandillas y frentes de balcón y la impermeabilización. En los valles, como el del Besaya, la humedad llega más del terreno y las casas de piedra piden drenajes, morteros transpirables y cubiertas en buen estado. En Campoo los inviernos son largos y fríos, con heladas y nieve, y manda el aislamiento, las ventanas que cierran bien y una calefacción a la medida. Por eso no proponemos lo mismo en Laredo que en Reinosa: los materiales se eligen viendo la casa.
¿Hace falta licencia para reformar una vivienda en Cantabria?
Depende de la obra y del municipio. Cada ayuntamiento tramita las obras de su término, unas con comunicación previa o declaración responsable y otras con licencia de obras: no es lo mismo cambiar los acabados de una cocina que redistribuir una vivienda, tocar un muro de carga o actuar en la fachada. A eso se suma, si hace falta, el permiso para ocupar la vía pública con un contenedor o un andamio. En la visita le indicamos qué trámite corresponde a su caso y ante qué ayuntamiento se presenta, y lo dejamos anotado en el presupuesto para que no aparezca a mitad de obra.
¿Se puede reformar una vivienda en un casco histórico protegido?
Sí, pero la fachada, la cubierta y todo lo que se ve desde la calle se rige por normas de protección. En el casco viejo de Castro Urdiales, en la Puebla Vieja laredana y en otros conjuntos de la provincia hay edificios protegidos y criterios sobre balcones, carpinterías, colores y tejados, y cualquier cambio exterior pasa por el ayuntamiento. En el interior la libertad suele ser mayor, aunque conviene confirmarlo en cada caso. En estos cascos pesa además la logística: cómo entra el material y cómo sale el escombro por calles estrechas o en cuesta, algo que revisamos en la visita antes de fijar el calendario.
¿Cómo se acaba con las humedades y la condensación de una casa?
Averiguando primero de qué tipo son, porque cada una se trata de forma distinta. La condensación aparece en esquinas, techos y marcos de ventana de casas poco ventiladas y con muros fríos, y se resuelve aislando los muros a fachada, cambiando las ventanas y, sobre todo, ventilando con extracción en baños y cocina. La humedad que sube del terreno se combate alejando el agua del muro y usando revestimientos que transpiren. Y la que entra por fachada o cubierta exige reparar el exterior antes de tocar el interior. Pintar encima sin conocer la causa solo la esconde unos meses. En la visita localizamos su origen antes de presupuestar.
¿Quién visita la vivienda y prepara el presupuesto?
El propio titular de Construcciones y Reformas Castanedo. Es quien va a ver la vivienda, la mide, revisa instalaciones y humedades y escucha lo que usted quiere hacer, y con eso prepara el presupuesto por partidas, que le entrega a los dos o tres días de haber visto la casa. Esa misma persona es la que después lleva la obra y coordina a los distintos oficios, de modo que lo que se acordó al ver la vivienda es lo que luego se hace, y usted tiene un único interlocutor durante todo el proceso. Si algo cambia durante la obra, se lo explica antes de seguir.
¿Cuánto cuesta una reforma integral en Cantabria?
No hay un precio que valga para toda la provincia: un piso de bloque de Santander con las instalaciones de origen, una casona de piedra de un valle con la cubierta cansada y un apartamento de Laredo cerrado varios meses al año no se parecen en nada aunque tengan la misma superficie. Pesan el estado de la fontanería y la electricidad, si hay que redistribuir o tocar muros, las humedades que haya que resolver, los acabados que se elijan, los accesos y lo que aparezca al abrir. Por eso la cifra llega después de la visita: medimos, vemos cómo está la casa y redactamos el presupuesto por partidas, cada una con lo que comprende.