¿Qué se revisa antes de presupuestar la reforma de una casa?
Primero la cubierta y las bajantes, porque una filtración arriba explica muchas manchas abajo; después la estructura: grietas en muros, flechas en los forjados de madera y el estado de las cabezas de las vigas donde entran en el muro. Seguimos por la humedad de las plantas bajas, la carpintería exterior y las instalaciones, que en casas antiguas suelen ser de hierro o plomo y con un cuadro eléctrico sin protección diferencial. Con todo eso medido y fotografiado redactamos el presupuesto por partidas, separando lo que es reparación de lo que es mejora, y señalando lo que solo se podrá confirmar al abrir.
¿Cómo se trata la humedad por capilaridad en una casa antigua?
Aparece en muros que apoyan directamente en el terreno sin lámina de corte: el agua sube por el material y deja una franja de manchas, salitre y pintura desprendida en el primer metro de pared. Picar y revestir con mortero de cemento no la cura, la empuja más arriba. Lo que funciona es cortar el paso del agua —barrera química inyectada en la base del muro o cámara ventilada—, dejar secar el muro y revestir con morteros transpirables que dejen evaporar lo que quede. Si el origen es una tubería o un desagüe enterrado, hay que repararlo antes; se localiza en la visita y se refleja en su partida.
¿Se puede cambiar la distribución de una casa con muros de carga?
Sí, pero no es tabiquería. Un muro de carga sostiene los forjados y la cubierta, y abrir un hueco en él exige un apeo durante la obra y una viga o un pórtico que reparta la carga después, calculados por un técnico y recogidos en un proyecto. Eso convierte la obra en una intervención estructural que requiere licencia y dirección facultativa. En la visita identificamos qué paredes son de carga y cuáles no, y el presupuesto por partidas distingue los huecos que se abren sin más de los que llevan estructura, para que decida con el coste y el plazo de cada opción delante.
¿Necesita licencia la reforma de una casa en Elche?
Las obras interiores que no afectan a estructura, fachada ni cubierta se tramitan por declaración responsable ante el Ayuntamiento de Elche. Cuando se interviene en la estructura, en la fachada o en la cubierta, o la casa está en el casco histórico o catalogada, hace falta licencia con proyecto técnico, y en las casas de campo situadas en suelo no urbanizable la normativa limita ampliar la superficie construida. Lo comprobamos antes de proponer nada, preparamos la documentación y no empezamos hasta tener la autorización; si la casa comparte medianera, avisamos a los vecinos del calendario y de los trabajos ruidosos.
¿En qué zonas trabajan?
Trabajamos en Elche y en un radio de unos diez kilómetros alrededor de la ciudad: en los barrios de Carrús, Altabix, El Pla, Sector Quinto y El Raval, en las pedanías de Torrellano, El Altet, Matola, La Hoya, Perleta y Valverde, y en Crevillent. La visita es siempre en la vivienda, el local o el edificio, porque es donde se mide y se revisan las instalaciones. Si su inmueble está algo más lejos dentro de la provincia de Alicante, consúltenos antes de descartarlo: valoramos cada caso según la distancia y el tipo de obra.