¿Cuánto cuesta una reforma de cocina?
Depende de los metros, de si se cambia la distribución, de lo que haya que rehacer en electricidad y fontanería y, sobre todo, del mobiliario, la encimera y los electrodomésticos, que son el capítulo que más varía entre una cocina y otra. Por eso no damos un precio por teléfono: visitamos la cocina, medimos, revisamos el cuadro eléctrico y la salida de humos y le entregamos un presupuesto por partidas con el importe de cada capítulo, con el mobiliario y la encimera descritos por material y acabado, para que decida dónde invertir y dónde ajustar.
¿Se puede abrir la cocina al salón?
Si el tabique que las separa no es de carga, sí, y en la visita lo comprobamos. Lo que hay que resolver al abrirla es la extracción: una campana con salida al exterior necesita un conducto hasta la fachada o el patio, y si no es posible se usa una campana de recirculación con filtros de carbón. Si la cocina tiene gas, la normativa exige una ventilación mínima del espacio que ahora incluye el salón, y a menudo conviene pasar a inducción y dar de baja el gas. La electricidad y el desagüe se llevan al nuevo emplazamiento, y todo se refleja en el presupuesto por partidas.
¿Qué instalación eléctrica necesita una cocina nueva?
El reglamento electrotécnico de baja tensión pide para la cocina circuitos independientes: uno para la placa y el horno, otro para lavadora, lavavajillas y termo, otro para las tomas de encimera y otro para iluminación, cada uno con su protección en el cuadro y el diferencial general. En pisos antiguos el cuadro suele tener dos o tres circuitos para toda la vivienda y hay que sustituirlo, y con una placa de inducción conviene revisar la potencia contratada. Lo comprobamos en la visita y la instalación nueva va en su partida, con el boletín del instalador cuando se amplía la potencia.
¿En qué orden se hace la obra de una cocina?
Primero se desmonta el mobiliario antiguo, se retiran alicatado y solado si se cambian y se abren las rozas. Después entran fontanería y electricidad, con el cuadro nuevo si toca, y la salida de humos. Siguen el enfoscado, el alicatado y el solado, y el falso techo con la iluminación. El mobiliario se mide una vez cerrados los paramentos y se fabrica a partir de ahí, así que la obra tiene una pausa que figura en el calendario; se monta al final, con la encimera plantillada sobre los muebles ya colocados, y se cierra con los electrodomésticos, la grifería y los remates. Cada fase lleva su plazo en el presupuesto.
¿En qué zonas trabajan?
Trabajamos en Elche y en un radio de unos diez kilómetros alrededor de la ciudad: en los barrios de Carrús, Altabix, El Pla, Sector Quinto y El Raval, en las pedanías de Torrellano, El Altet, Matola, La Hoya, Perleta y Valverde, y en Crevillent. La visita es siempre en la vivienda, el local o el edificio, porque es donde se mide y se revisan las instalaciones. Si su inmueble está algo más lejos dentro de la provincia de Alicante, consúltenos antes de descartarlo: valoramos cada caso según la distancia y el tipo de obra.